Un Curso de Milagros
"Enseña sólo amor, pues eso es lo que eres"
Estas palabras reflejan exactamente la lección que el Curso nos ofrece. ¿Cómo se vería el mundo cuando podamos integrar estas palabras en nuestra vida cotidiana?
Ya que somos solo amor, entendemos que el temor y el odio, los favoritos del ego, no son nuestro propósito. Por consiguiente el Curso comienza diciendo:
Este es un curso de milagros. Es un curso obligatorio. Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.
Este Curso puede, por lo tanto resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios.
El Curso describe exactamente, que Dios es sólo amor, y que Él puede por lo tanto crear sólo amor. Todo lo que no sea amor, no proviene de Él. Entonces, ¿porqué experimentamos tan poco amor? Porque nos hemos alejado de este amor. Tratamos de encontrarlo en las relaciones, pero muy pronto nos damos cuenta, que aunque realmente lo intentamos, el odio aparece. Preferimos ver un conjunto de zonas grises entre el odio y el amor; pero el Curso nos enseña que nosotros hemos creado esas zonas grises con el objeto de no ver claramente.
Tan pronto nos alejamos del amor, desembarcamos en el mundo del ego y allí existe ciertamente una parva de zonas grises. El ego hace que todas ellas tomen formas diferentes, para prevenir que miremos el contenido de todos nuestros problemas. El Curso nos explica muy claramente cuánto somos dominados por el ego, y una y otra vez nos indica que podemos elegir. Elegir si queremos ser huéspedes de Dios o del ego. Elegir es nuestra oportunidad de alejarnos de aquello que parece que nos arrastra mar adentro en nuestra vida cotidiana. Podemos elegir nuevamente cada día, cada minuto y cada segundo. Y cuando volvemos a elegir equívocamente, el Curso nos enseña que no debemos sentirnos culpables por ese error, sino solamente debemos elegir otra vez. La culpa y el pecado derivan del ego y nos mantienen en una prisión. Pero, sólo cuando el amor existe, la culpa y el temor desaparecen. Esta es la excepcional lección que el Curso nos enseña. Vamos tomados de la mano y paso a paso se nos muestra, cuánto lugar le damos al ego en nuestra vida de todos los días y luego podemos elegir:
"Enseña solo amor, pues eso es lo que eres"
¿No querés aprender esta lección y liberarte de la culpa y el temor?
Entonces Un Curso de Milagros será perfecto para ti.